Crónicas Arcanas I: Profecía + Pies de pato – Clara S. Melongena

Hoy, como en las ofertas de carrefour, os traigo un dos por uno. Y es que, con lecturas tan ágiles y además tan creativas casi da gusto. A veces a una le apetece leer algo así, ligero, que se pueda leer en una tarde, que te enganche lo suficiente, y que te deje con la miel en los labios de querer un poco más. Y así mismo me pasó con ambas lecturas. Pero, como siempre, vamos por partes. Comenzaremos primero por mi primera lectura: Crónicas Arcanas I: La profecía.

38185181Título original: Crónicas Arcanas I: Profecía
Autor: Clara S. Melongena
Idioma: Castellano
Año: 2017
Género: Fantasía
Nº de páginas: 73
Editorial: Autopublicado (Lektu)
Nota: ♥♥♥♥♡

 

 

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Los cimientos de la orden mágica más antigua de Europa son sólidos, pero están a punto de resquebrajarse bajo una nueva profecía.

Zarza, una bruja y maestra muy reputada, tiene la difícil misión de salvaguardar la paz que envolvía al mundo mágico hasta ese momento. Ella sabe que sólo existe una solución, aunque quizá no es la que esperan.

Quizá el tiempo de las profecías debe terminar. Sigue leyendo “Crónicas Arcanas I: Profecía + Pies de pato – Clara S. Melongena”

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Los señores calvos de mi oficina

No hace mucho y con cierta sonrisa, recuerdo, un pequeño sueño producido por una siesta demasiado larga quizás. Era una tarde de esas de invierno en la que mi piso estaba demasiado frío y demasiado solitario, después de una comida algo silenciosa. Decidí que era necesario reponer fuerzas con una merecida siesta en mi cama.

Eran días de mucho trasiego en la oficina, y los montones de folios se acumulaban en el escritorio, preparados para una acción que nunca llegaba. Creo recordar que me quedé dormida pensando en aquellos montones de hojas, con cierta ansiedad de saber que tenía que hacer algo con ellos. Mi subconsciente se aprovechó de éso.

Digamos que yo acabé y no sé cómo, de nuevo, en las oficinas de mi trabajo. A rebosar de gente, a pesar de ser fin de semana. Mis pasos me condujeron hasta mi monótono escritorio, repleto, cómo no, de hojas de papel. Un suspiro cansino me sobrevino y me senté pesadamente sobre la silla. Encendí el ordenador para mirar la bandeja de correo de turno. Pero sólo un correo llegó. Curiosamente era mi jefe, que me llamaba a su despacho en cinco minutos.  Sigue leyendo “Los señores calvos de mi oficina”