La chica nube

Erase una vez, aunque en realidad no se era, una chica de ojos melancólicos y pálidos. En su mente sólo se tejían agonías y decadencias. Mas ese era su destino, agonía y decadencia. Ella era como una baja presión, una borrasca, un día nublado y triste. De vez en cuando se convertía en lluvia, y algunas veces, cuando había demasiada tensión en el ambiente, también se convertía en tormenta. Agua y electricidad era ella cuando perdía el control de sí misma.

Aún así, ella no abandonaba la esperanza. Ilusa, ella seguía con los ojos abiertos contemplando el desamparado mundo. En su piel, secretos se ocultaban y se iban adentrando hasta lo más hondo, hasta llegar a su corazón. Y allí se ocultaban, aplastando su belleza interna.

¿Quién podía salvarla de aquella tragedia en la que vivía? ¿Qué podía salvarla? ¿Cómo podía salvarla? 

Nadie se atrevía a acercarse a esa maraña oscura de pensamientos y a unos ojos encharcados, el mundo era demasiado egoísta y orgulloso consigo mismo como para acercarse a un ser insignificante. El verdadero amor se había extinguido. Había desaparecido de la faz de la tierra, y la inocencia se fue tras ella.

Pasará el tiempo, y ella dejará de ser la chica nube para aspirar los rayos del sol. Algún día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s